¡Enlace copiado!
BC

sábado 11 de abril 2026

Por Linda Valdez

Burgueño concentra a alcaldes y diputadas en señal de unidad rumbo a 2027

Ismael Burgueño, encabezó una reunión con alcaldes, diputadas y cuadros del movimiento que, más allá del mensaje institucional de diálogo y unidad, refleja un momento de alineación política

En medio de los primeros jaloneos rumbo al 2027, cuando empiezan a aparecer aspirantes… y también uno que otro “suspirante”, la política en Baja California ya dejó ver señales claras de acomodo interno.

Bajo ese escenario, el alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño, encabezó una reunión con alcaldes, diputadas y cuadros del movimiento que, más allá del mensaje institucional de diálogo y unidad, refleja un momento de alineación política entre liderazgos con presencia territorial y capacidad real de operación.

Mientras algunos perfiles como Alejandro Ruiz Uribe han optado por marcar postura a través de declaraciones, críticas y posicionamientos en esta etapa inicial, el encuentro mostró a un bloque que se presenta compacto, con figuras que coinciden en cerrar filas y mantener coordinación interna dentro del movimiento.

A la reunión asistieron el alcalde de Tecate, Román Cota; la diputada Michel Sánchez Allende; y la alcaldesa de Playas de Rosarito, Araceli Brown, entre otros actores, quienes en sus mensajes públicos insistieron en el diálogo como vía para fortalecer la unidad y avanzar en la consolidación del proyecto político en Baja California.

Las publicaciones compartidas tras el encuentro mantienen una línea similar, donde se destaca la disposición de seguir construyendo en conjunto y sumar voluntades dentro de la llamada Cuarta Transformación. Sin embargo, más allá de los mensajes, la concentración de estos perfiles en un mismo espacio adquiere relevancia por el momento en el que ocurre, justo cuando comienzan a perfilarse distintos liderazgos y grupos al interior del movimiento.

La imagen difundida no solo reúne a representantes de distintos municipios y niveles de gobierno, también proyecta una estructura en movimiento y una red de actores que se agrupan en torno a una misma conducción política. En ese punto, la figura de Burgueño se coloca como eje de convocatoria y como referencia visible de unidad entre quienes participaron en la reunión, en un contexto donde la organización interna empieza a tomar mayor peso frente a las definiciones que vienen.