Cárcel y sanción penal desde la primera vez para conductores ebrios en BC: propuesta de Jorge Ramos
La iniciativa del diputado Jorge Ramos busca romper con el esquema actual, en el que la primera detección sin daño sólo deriva en un apercibimiento administrativo, pese al saldo de muertes, lesionados y siniestros viales
MEXICALI.- El diputado local por el Partido Verde, Jorge Ramos Hernández, presentó una iniciativa para reformar el Código Penal de Baja California y establecer consecuencias penales desde la primera detección de conductores bajo efectos de alcohol o drogas, aun cuando no se haya provocado daño, además de tipificar la conducción a velocidad excesiva como delito autónomo de peligro.
La propuesta representa un cambio relevante frente al esquema vigente, ya que actualmente la primera detección sin daño no se sanciona penalmente y se limita a un apercibimiento administrativo. Con la reforma, esa conducta podría derivar en multa y suspensión temporal del derecho a conducir.
De acuerdo con el legislador, la seguridad vial no debe tratarse únicamente como un asunto de tránsito, sino como un problema de derechos humanos, pues cada muerte en las vialidades representa una vulneración al derecho a la vida que el Estado debe prevenir con todos los instrumentos disponibles, incluido el derecho penal.
Ramos Hernández cita el Informe sobre la Situación de la Seguridad Vial, México 2022, según el cual, aunque las muertes viales se redujeron ligeramente entre 2016 y 2021, la magnitud del problema sigue siendo crítica. En 2021, México registró 14 mil 715 defunciones y más de 355 mil accidentes.
En Baja California, durante ese mismo año, se contabilizaron 13 mil 749 siniestros viales, con saldo de 264 defunciones y tres mil 405 personas lesionadas. La entidad registró una tasa de letalidad de 1.9 por cada 100 accidentes y una tasa de accidentalidad de 7.1 por cada mil vehículos, principalmente en Tijuana, Mexicali y Ensenada.
La iniciativa también propone incorporar parámetros cuantitativos de alcohol en sangre y aire espirado, conforme a la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, así como ampliar las hipótesis de agravación con penas más severas.
Además, se plantea adicionar el artículo 255 Bis al Código Penal estatal para tipificar la conducción a velocidad excesiva como delito autónomo, con sanciones que incluirían multa, suspensión del derecho a conducir y, en casos agravados, prisión.
"No podemos seguir tolerando que la primera detección de un conductor bajo efectos de alcohol o drogas quede sin consecuencia penal. La evidencia demuestra que esa omisión cuesta vidas, y es nuestra responsabilidad cerrar esa laguna normativa para proteger a las familias de Baja California", sostuvo el presidente de la Comisión de Seguridad en el Congreso del Estado.
Con esta iniciativa, el legislador busca que el Estado actúe antes de que el riesgo vial se traduzca en lesiones o muertes, modificando el tratamiento legal de conductas que, hasta ahora, podían quedar en el terreno administrativo pese a su potencial de daño social.