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Putin viaja a China en busca de apoyo estratégico frente a Estados Unidos

Durante su estancia en Beijing, el mandatario participará en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái

Moscú, 30 de agosto de 2025. El presidente ruso, Vladímir Putin, viajará este domingo a China con el objetivo de reforzar el apoyo político, militar y económico de sus principales aliados en Asia, un respaldo que resulta fundamental para sostener la ofensiva en Ucrania frente al aislamiento que enfrenta en Occidente.

Durante su estancia en Beijing, el mandatario participará en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái, donde se espera que coincida con líderes de India, Irán, Turquía y posiblemente Corea del Norte. Este encuentro, impulsado originalmente por Moscú y Pekín, busca mostrar un frente común frente a las medidas de la Casa Blanca, en particular las presiones comerciales que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha intensificado a través de nuevos aranceles.

Putin aprovechará además para reunirse con Xi Jinping, con quien abordará temas estratégicos relacionados con la relación con Estados Unidos. Según el Kremlin, también estará presente el ministro de Defensa ruso, Andréi Beloúsov, lo que subraya el carácter militar de la agenda. El viaje servirá igualmente para agradecer a Xi y al primer ministro indio, Narendra Modi, el mantenimiento de las compras de petróleo ruso pese a las amenazas de Washington. Mientras China se mantiene a salvo de represalias por la tregua en su guerra comercial con Estados Unidos, India fue golpeada esta semana con un segundo arancel del 25% sobre sus importaciones energéticas, aunque, lejos de frenarlas, Nueva Delhi ha confirmado nuevos cargamentos para los próximos meses.

El comercio con China, sin embargo, atraviesa un momento de tensiones: aunque Pekín incrementó la compra de hidrocarburos, el volumen total cayó un 8% en el primer semestre, lo que representa un golpe para Moscú en un periodo en el que su economía apenas creció poco más del 1%, muy por debajo del 4.2% del año anterior. Estos ingresos son clave para sostener la maquinaria de guerra rusa, de ahí la importancia del viaje de Putin.

Otro punto sensible en la agenda es la posibilidad de un nuevo encuentro con Kim Jong-un. Corea del Norte se ha convertido en uno de los principales proveedores de armamento y municiones para Rusia, además de haber enviado tropas a apoyar la ofensiva en la región de Kursk. La alianza se selló con un acuerdo de defensa mutua que no existe con otros aliados como Irán, lo que convierte a Pionyang en un socio singularmente estratégico. Para Kim, el pacto representa un blindaje frente a Occidente; para Moscú, un flujo constante de material bélico en un momento crítico.

El fortalecimiento de estas alianzas limita el margen de maniobra de Trump, que insiste en utilizar sanciones y aranceles para frenar el respaldo internacional a Moscú. Incluso ha expresado su interés en volver a reunirse con Kim Jong-un, aunque ahora el líder norcoreano se presenta fortalecido por el respaldo militar de Putin, lo que complica los intentos de Washington por reducir la influencia del Kremlin en Asia.