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martes 27 de enero 2026

Por Redacción

Trump sacude el orden global y abre la puerta a China

La postura de Trump ha generado alteraciones en el comercio mundial

WASHINGTON D.C.- La política exterior de Estados Unidos es percibida por aliados tradicionales como inestable e iracunda, situación que ha llevado a varios gobiernos a replantear sus relaciones comerciales y diplomáticas.
Socios históricos de Washington, desde Canadá hasta países de Europa y Asia, han comenzado a buscar mercados alternativos y a explorar un mayor acercamiento con China, pese a las preocupaciones existentes por el poder económico y militar de Pekín y por posibles represalias estadounidenses.

El presidente Donald Trump ha advertido que podría imponer aranceles de hasta 100 % a productos canadienses si Canadá concreta un acuerdo con China. En ese contexto, el primer ministro canadiense, Mark Carney, redujo impuestos a vehículos eléctricos fabricados en China y promovió una “nueva alianza estratégica” con ese país. El secretario del Tesoro de EU, Scott Bessent, interpretó la amenaza de Trump como dirigida a un eventual tratado amplio de libre comercio entre Canadá y China, versión que Ottawa ha negado.

En Europa, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, planea reunirse en Pekín con el presidente Xi Jinping, en la primera visita de un jefe de gobierno británico en ocho años. 

Asimismo, el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, ha expresado su intención de “restaurar totalmente” las relaciones con China.

La Unión Europea analiza establecer precios mínimos como alternativa a aranceles sobre vehículos eléctricos chinos, aunque mantiene cautela frente a un acercamiento más amplio. Por su parte, el primer ministro de Finlandia, Petteri Orpo, y el líder alemán Friedrich Merz tienen programados encuentros con autoridades chinas.

Algunos gobiernos occidentales buscan evitar un deterioro mayor de sus vínculos con Pekín, con la expectativa de que el mercado chino se abra más a importaciones e inversiones. Esta reconfiguración se ha visto impulsada por la política arancelaria de Trump y por tensiones adicionales, como su intento de adquirir Groenlandia a Dinamarca.

Medios internacionales han criticado la conducción de Trump, calificándola de imprudente y peligrosa, y han señalado que la relación política interna de Estados Unidos se ha vuelto disfuncional, con efectos directos en su política exterior.