Daños en planta nuclear iraní sin riesgo radiológico, confirma agencia atómica de la ONU
La agencia subraya que no hay evidencia de fugas ni impacto adicional al interior del complejo nucleares, aunque su estado general ya registraba destrucción previa
NATANZ, IRÁN.- La Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó este martes, con base en imágenes satelitales recientes, la existencia de daños en los edificios de acceso de la planta subterránea de enriquecimiento nuclear de Natanz, en Irán, sin que hasta ahora se hayan observado consecuencias radiológicas para el entorno ni indicios de fugas de material nuclear.
En un breve comunicado en su cuenta oficial en X, el organismo indicó que las estructuras exteriores de entrada presentaron deterioros consistentes con impactos recientes, aunque la estructura subterránea principal y las instalaciones de producción permanecen sin deterioros nuevos detectados. Según la OIEA, los daños se evalúan con base en datos satelitales disponibles y no se esperan efectos de radiación fuera de los parámetros habituales.
El informe recuerda que el complejo de Natanz ya había sufrido daños “graves” en el marco del conflicto de junio pasado entre Estados Unidos, Israel e Irán, conocido como la “Guerra de los 12 días”, cuando ataques aéreos y bombardeos alcanzaron diversas instalaciones nucleares iraníes, aunque sin confirmarse entonces un impacto en el corazón subterráneo de enriquecimiento.
Las declaraciones de la OIEA se producen en medio de un clima de alto conflicto regional, en el cual Teherán ha denunciado ataques a su infraestructura nuclear por parte de fuerzas estadounidenses e israelíes, y ha acusado a Occidente de violaciones al derecho internacional. El embajador iraní ante la agencia en Viena acusó a Washington y Tel Aviv de perpetrar “agresiones ilegales y criminales” contra instalaciones nucleares pacíficas, mientras el director general del OIEA y otros expertos instan a mantener canales de comunicación abiertos para aclarar la situación.
El complejo de Natanz, pieza central del programa nuclear iraní, ha sido históricamente objeto de atención internacional por su papel en el enriquecimiento de uranio y las tensiones geopolíticas que esto genera. El organismo de la ONU continuará evaluando la evolución de los daños y su impacto operativo en coordinación con las autoridades pertinentes.