Cuba enfrenta protestas por apagones mientras abre canal de diálogo con EE. UU.
El propio presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció recientemente que el país lleva alrededor de tres meses sin recibir combustible, lo que ha tenido un impacto significativo en el funcionamiento cotidiano
Cuba atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. La falta de combustible, los prolongados apagones y la escasez de productos básicos han intensificado el malestar social en varias regiones del país, al mismo tiempo que el gobierno confirmó que mantiene conversaciones con Estados Unidos para intentar reducir tensiones.
Durante el fin de semana se registraron protestas en el municipio de Morón, en la provincia de Ciego de Ávila, donde un grupo de personas ingresó a una sede del Partido Comunista y sacó documentos, computadoras y mobiliario que posteriormente fue incendiado en la calle.
Según reportes de medios locales, la manifestación comenzó de forma pacífica, pero una parte de los participantes terminó arrojando piedras contra el inmueble y provocando daños en instalaciones estatales cercanas.
Las protestas se producen en medio de un contexto económico complicado. La isla, con cerca de 9.6 millones de habitantes, enfrenta una fuerte crisis energética agravada por la suspensión del suministro de petróleo procedente de Venezuela y por las restricciones impuestas por Estados Unidos.
El propio presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció recientemente que el país lleva alrededor de tres meses sin recibir combustible, lo que ha tenido un impacto significativo en el funcionamiento cotidiano de la nación. Ante esta situación, el sistema energético ha tenido que apoyarse en gas natural, plantas termoeléctricas y proyectos de energía solar para sostener el suministro eléctrico.
En este escenario, el mandatario confirmó que representantes de su gobierno han sostenido contactos recientes con funcionarios de Estados Unidos para abordar las diferencias entre ambos países. De acuerdo con Díaz-Canel, el proceso se desarrolla con la participación del líder histórico de la revolución, Raúl Castro, así como de las principales estructuras del Partido Comunista y del Estado.
El objetivo de estas conversaciones, explicó, es explorar posibles vías de cooperación y buscar soluciones a los desacuerdos bilaterales a través del diálogo, con base en el respeto mutuo y el derecho internacional.
El presidente señaló que este tipo de contactos suelen desarrollarse con discreción debido a la sensibilidad política que implican, aunque aseguró que diversos actores internacionales han facilitado los canales de comunicación en momentos de alta tensión.
En paralelo, el gobierno cubano anunció la excarcelación de 51 personas como parte de un gesto de buena voluntad hacia el Vaticano, institución que ha actuado como mediadora en los intercambios diplomáticos.
Por su parte, funcionarios estadounidenses confirmaron que el secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo a finales de febrero un encuentro en el Caribe con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y considerado una figura con influencia dentro del gobierno cubano.
Mientras tanto, en las calles de La Habana y otras ciudades del país, los cortes de electricidad que en algunos casos superan las 15 horas diarias han alimentado manifestaciones nocturnas. Muchas de ellas se expresan mediante cacerolazos desde viviendas o en espacios públicos, reflejando el creciente descontento de la población.
A pesar del contexto de tensión, el gobierno cubano sostiene que el diálogo con Washington podría abrir oportunidades para reducir la confrontación y avanzar hacia una relación más estable entre ambas naciones.