EE.UU. reabre debate: fusilamiento y gas como opción para ejecuciones
El documento fue dado a conocer por el fiscal general interino Todd Blanche, quien además autorizó solicitar la pena de muerte en nueve casos, luego de que se revocara la moratoria que había establecido el expresidente
El Departamento de Justicia de Estados Unidos propuso incorporar métodos como el pelotón de fusilamiento, la electrocución y la asfixia con gas para aplicar la pena de muerte en casos federales de alta gravedad. La recomendación forma parte de un informe difundido este viernes, en el que se advierte sobre las dificultades para conseguir los medicamentos necesarios para las inyecciones letales.
La medida se alinea con la política del presidente Donald Trump, quien ha impulsado la reactivación de la pena capital durante su segundo mandato. En su primera administración, concluida en 2021, el gobierno retomó las ejecuciones federales tras dos décadas sin aplicarlas y llevó a cabo 13 ejecuciones mediante inyección letal en los últimos meses de su gestión.
El documento fue dado a conocer por el fiscal general interino Todd Blanche, quien además autorizó solicitar la pena de muerte en nueve casos, luego de que se revocara la moratoria que había establecido el expresidente Joe Biden.
De acuerdo con el comunicado oficial, “entre las medidas adoptadas se encuentran la readopción del protocolo de inyección letal utilizado durante la primera administración Trump, la ampliación del protocolo para incluir métodos de ejecución adicionales, como el pelotón de fusilamiento, y la simplificación de los procesos internos para agilizar los casos de pena de muerte”.
Blanche defendió el enfoque al señalar que, “bajo el liderazgo del presidente Trump, el Departamento de Justicia está nuevamente haciendo cumplir la ley y apoyando a las víctimas”.
El informe también instruye a la Oficina de Prisiones a modificar sus protocolos para incorporar “métodos de ejecución adicionales y constitucionales que actualmente están previstos por la ley de ciertos estados”, mencionando prácticas tradicionales como el pelotón de fusilamiento y la electrocución, así como la asfixia con gas, implementada recientemente en Alabama en 2024.
Según el documento, “esta modificación ayudará a garantizar que el Departamento esté preparado para llevar a cabo ejecuciones legales incluso si no se dispone de un fármaco específico”.
En contraste, durante la administración de Biden se conmutaron las sentencias de 37 personas que permanecían en el corredor de la muerte federal, lo que redujo a tres el número de reos con condena vigente.