Mercosur y la Unión Europea sellan histórico acuerdo de libre comercio tras 26 años
La firma del tratado se llevó a cabo en la sede del Banco Central de Paraguay, en Asunción, durante una ceremonia encabezada por autoridades diplomáticas y líderes regionales
Asunción, Paraguay.– Luego de 26 años de diálogos intermitentes, ajustes políticos y resistencias internas, el Mercosur y la Unión Europea formalizaron este sábado un acuerdo de libre comercio que abre paso a una de las alianzas económicas más amplias del planeta, al integrar a cerca de 720 millones de personas y a 31 países de ambos lados del Atlántico.
La firma del tratado se llevó a cabo en la sede del Banco Central de Paraguay, en Asunción, durante una ceremonia encabezada por autoridades diplomáticas y líderes regionales. El documento fue rubricado por el comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, junto con los ministros de Relaciones Exteriores de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
En calidad de testigos de honor participaron los presidentes Javier Milei (Argentina), Santiago Peña (Paraguay) y Yamandú Orsi (Uruguay). El mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, uno de los principales impulsores del acercamiento con la UE, no asistió al acto debido a ajustes de agenda de último momento y fue representado por su canciller.
La delegación europea estuvo liderada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. Durante su intervención, Von der Leyen subrayó que el acuerdo envía una señal clara a favor de la cooperación y el multilateralismo en un contexto internacional marcado por el resurgimiento del proteccionismo y las tensiones comerciales.
El tratado contempla la reducción progresiva o eliminación de aranceles en cerca del 90% del intercambio comercial, lo que beneficiará especialmente al sector agroexportador del Mercosur y, del lado europeo, a industrias como la automotriz, la de maquinaria y los equipos eléctricos, que hasta ahora enfrentaban un mercado sudamericano altamente regulado.
No obstante, el pacto incorpora mecanismos de salvaguarda bilaterales, que permitirán a cualquiera de las partes intervenir en caso de desequilibrios graves de precios o volúmenes de importación, una de las principales demandas de los productores agrícolas europeos, particularmente en países como Francia.
El acuerdo llega en un escenario global complejo, atravesado por la guerra comercial impulsada por Estados Unidos tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, la creciente influencia económica de China y los efectos de los conflictos armados en Ucrania y Medio Oriente, factores que aceleraron la voluntad política para cerrar el entendimiento.
Aunque la firma representa un paso decisivo, el tratado aún debe superar procesos de ratificación en el Parlamento Europeo y en los congresos nacionales de los países del Mercosur antes de entrar plenamente en vigor. Algunos gobiernos, como el de Brasil, han expresado su expectativa de comenzar su implementación a partir del segundo semestre.
También estuvieron presentes en el acto los presidentes de Bolivia, Rodrigo Paz —país que se encuentra en la fase final de adhesión plena al Mercosur—, y de Panamá, José Raúl Mulino, nación recientemente incorporada como Estado asociado.
Con este acuerdo, ambos bloques buscan no sólo fortalecer el intercambio comercial, sino también establecer un marco de cooperación económica y geopolítica de largo alcance en un mundo cada vez más fragmentado.