Senado bloquea resolución para impedir que Trump ordene ataques sin autorización
El republicano Rand Paul se sumó a los demócratas para respaldar la iniciativa, mientras que el demócrata John Fetterman votó en contra
El Senado de Estados Unidos volvió a cerrar filas en torno al margen de acción del presidente Donald Trump en el conflicto con Irán.
Este miércoles, la Cámara Alta rechazó una resolución que buscaba impedir que el mandatario ordene nuevos ataques sin la autorización previa del Congreso. La propuesta no logró avanzar tras una votación de 47 votos a favor y 52 en contra, en un Senado donde los republicanos mantienen la mayoría.
El resultado dejó ver algunas fisuras, aunque todavía limitadas. El republicano Rand Paul se sumó a los demócratas para respaldar la iniciativa, mientras que el demócrata John Fetterman votó en contra. El senador Jim Justice no emitió voto.
La resolución, impulsada por legisladores demócratas, pretendía activar la War Powers Resolution of 1973, una norma que establece que cualquier acción militar en el extranjero debe contar con el aval del Congreso.
No es un intento aislado. A inicios de marzo, el Senado ya había rechazado una propuesta similar, y un día después la Cámara de Representantes hizo lo propio. Desde entonces, la estrategia demócrata ha sido insistir y elevar la presión política cada semana.
El senador Tim Kaine, uno de los principales promotores de la medida, ha calificado la guerra como “ilegal, que no es popular y que está resultando un desastre para los estadounidenses y sus familias”.
En la misma línea, el líder demócrata Chuck Schumer advirtió antes de la votación: “Hasta que nuestros colegas republicanos se unen a votar con nosotros, vamos a continuar a forzar un voto sobre nuestra Resolución de Poderes de Guerra semana tras semana tras semana”.
Mientras tanto, aunque algunos republicanos han comenzado a marcar distancia frente a la estrategia militar de Trump, el bloque aún se mantiene lejos de respaldar los intentos por limitar sus facultades.
La ley en cuestión también establece plazos claros: si una intervención no cuenta con autorización legislativa, las fuerzas estadounidenses deben retirarse en un periodo de 60 días, con la posibilidad de extenderlo 30 días más bajo justificación presidencial.
Ese reloj ya está corriendo. El plazo legal vencería el próximo 1 de mayo, en medio de una operación militar que continúa activa, con presencia reforzada de tropas en Medio Oriente y un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz.
Pese a ese escenario, Trump aseguró este mismo miércoles, en una entrevista con Fox Business, que la guerra está “muy cerca de terminar”.