El expresidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró en redes sociales que intervino directamente al hablar con los primeros ministros Hun Manet y Phumtham Wechayachai, advirtiéndoles que no habría acuerdos comerciales con Estados Unidos mientras continuara el conflicto. Incluso amenazó con imponer un arancel del 36 % a sus exportaciones si no cesaban los combates.
Ambos gobiernos respondieron positivamente a la presión. Camboya confirmó su disposición a un cese al fuego “inmediato e incondicional”, mientras que Tailandia pidió diálogo bilateral urgente.
El conflicto, que tiene raíces coloniales, ha sido condenado por la ONU, cuyo secretario general, António Guterres, ofreció colaborar en una solución pacífica.
