En su declaración, admitió haber participado en el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada ocurrido en julio de 2024, una operación cuyo objetivo era trasladar al líder histórico del Cártel de Sinaloa a territorio estadounidense.
Según la información difundida, Guzmán López reconoció de manera explícita su involucramiento en el plagio, lo que marca un episodio inédito dentro de la estructura interna del cártel y profundiza la disputa entre facciones.
Con la admisión formal de culpabilidad, el caso avanza hacia la fase de sentencia en Estados Unidos.