Lillylandia Imperial
Parece que a Lillynquisidora Téllez su personaje terminó por consumirla.
Y es que entre pleitos desde la tribuna, esa mirada de deseo lacaniano con rimel Chanel que le avienta a Timothée Noroña, desafíos al oficialismo, sus bolsos Ferragamo, y ahora charolas para recolectar visas, la senadora no se cansa de convertirse en su propia caricatura.
Y no, no es que sea una muñeca de Mattel ¡Faltaba más! Es una legisladora de la República que no está a la altura de lo que representa.
Porque lo ocurrido con los legisladores de MORENA fue otro capítulo de Lillylandia by Salinas Pliego, al pasarles la charola para que fueran solidarios con Andy López Beltrán y depositaran sus visas, para que nadie se quede con privilegios imperialistas.
Entre la solemnidad gótica, la teatralidad y esa vocación por convertir cualquier asunto en una pequeña ceremonia de ultratumba, ¡Hasta Beetlejuice pediría moderación!
Sin más, lo de doña Téllez, se podría intentar explicarlo desde “Las máscaras mexicanas” de Octavio Paz, pero esto ya requeriría a Lacan, Jung, a Aldo Rendón, un estilista de Palacio de Hierro y probablemente un exorcista semiótico. ¡Avísenle en su tumba a Umberto Eco!
Y por cierto, conociendo el gusto de la senadora por las cosas finas, tampoco habría sorprendido que la charolita que pasó fuera Tiffany. ¡Ni que no pudiera!
Fuego moreno
A Marina del Pilar le acaba de caer uno de esos abrazos de MORENA que dejan moretón y no se quitan ni con pomada de la abejita con veneno de cascabel.
Y lo más fino es que el descontón no llegó desde la oposición, ¡sino desde casa!
Evangelina Moreno, aspirante a sucederla en 2027, decidió aventarle desde el canal de Carlos Loret de Mola, en el mismísimo Latinus.
Ya saben aquello de “a donde fueres, haz lo que vieres”, por lo que aplicó aquella de “si estás en Latinus, pues friega tantito al morenismo”.
Doña Eva aprovechó la vitrina para advertir que la incertidumbre alrededor de la gobernadora ya estaría espantando inversiones estadounidenses, con esa delicadeza que le caracteriza.
Pero que alguien le recuerde a la señora Evangelina que una cosa es exigir transparencia y otra llegar frente a las cámaras con el inventario de todo lo que supuestamente Baja California ya estaría perdiendo.
Moreno confesó que habló de alimentos, tecnología, bienes raíces y hasta de un hospital con Jim Gibson, presidente de la Comisión del Condado de Clark, Nevada, quien, según su relato, le habría expresado preocupación de inversionistas por la situación de Marina del Pilar en Estados Unidos.
El detalle, pequeño pero incómodo, es que Evangelina tampoco presentó nombres de empresas, montos ni proyectos formalmente cancelados.
¡Ahí está la belleza del asunto! En fin.
Por lo pronto, a Marina no le llegó fuego amigo. ¡Le llegó fuego Moreno directo desde la manzana!
Roma norteña
A la pasarela por Mexicali se le suma otro aspirante y, por si faltaba grandeza imperial (no la del buen Silverio…¡Yepa, yepa, yepa!) en la sucesión, apareció Marco Aurelio Gámez Servín, quien quiere competir por la alcaldía en 2027.
Con semejante nombre, lo mínimo era aspirar al trono cachanilla y convertirse en ilustre señor de la tierra de la comida china, la de Mexicali, para que no empiecen los reclamos desde la muy lúdica que sirven en Tijuana.
El nuevo Marco Aurelio de Mexicali tampoco llega precisamente desde el Foro Romano. Es doctor en Derecho, preside el Consejo Empresarial del Valle de Mexicali y ha pasado por instituciones como Coepris, Conagua, ISSSTE e IMSS, además de haber competido en 2018 por una diputación federal bajo las siglas del Partido Verde.
Ahora quiere ser alcalde, y un pajarito nos cuenta que entre sus máximas buscaría librar su propia guerra contra las tarifas eléctricas.
Así que Marco Aurelio Gámez ya entró a los Juegos del Hambre, dispuesto a conquistar el Imperio Cachanilla.
Falta saber si encuentra el César que lo corone o el Bruto que también quiera la candidatura.