TIJUANA.- Una disputa por la operación de rutas de transporte público terminó trasladándose este lunes a las calles de Tijuana, luego de que conductores de Altisa bloquearan la circulación en ambos sentidos del Libramiento, a la altura de la 5 y 10, uno de los puntos con mayor carga vehicular de la ciudad.
Diversas unidades fueron colocadas sobre la vialidad como parte de una protesta de transportistas vinculados a la empresa, quienes reclaman una presunta invasión de las rutas que actualmente operan.

La medida provocó congestionamiento y afectaciones para miles de tijuanenses que diariamente utilizan este corredor para desplazarse hacia diferentes puntos de la ciudad, incluidos automovilistas y usuarios del propio transporte público.
Elementos de la Policía Municipal acudieron a la zona para atender el cierre y tratar de controlar el tránsito generado alrededor del bloqueo.
El conflicto ocurre, además, en medio de señalamientos que han existido alrededor de la operación de unidades de Altisa, relacionados con las condiciones físicas de algunos vehículos y la forma de conducir de algunos operadores, particularmente por presuntos excesos de velocidad y otras malas prácticas.
Sin embargo, estos señalamientos deben distinguirse de hechos acreditados: con la información disponible hasta el momento no existe en este reporte un dictamen de autoridad que permita atribuir esas conductas a toda la empresa o a la totalidad de sus operadores.
La protesta abre así dos discusiones distintas. Por un lado, el reclamo de Altisa sobre una presunta invasión de rutas, que deberá ser esclarecido por las autoridades responsables del transporte; por otro, la decisión de llevar el conflicto hasta una vialidad estratégica y trasladar sus consecuencias directamente a los ciudadanos.
Hasta el momento no se ha precisado públicamente cuánto tiempo permanecerán las unidades en el lugar ni se ha informado de un acuerdo que permita solucionar la inconformidad.
Para quienes circulan por la zona, el problema inmediato es otro: la disputa entre transportistas terminó convertida en kilómetros de tráfico y afectaciones para quienes nada tienen que ver con el conflicto. 
