Tijuana, Baja California.— El crecimiento de la zona de Santa Fe, donde convergen desarrollos habitacionales y actividad industrial, plantea nuevos retos de movilidad, particularmente para el tránsito de vehículos de carga que circulan y permanecen en los alrededores durante distintos horarios del día.
En esta zona se encuentran naves industriales y empresas que mantienen operaciones constantes, incluyendo actividades de carga y descarga. Mientras algunas instalaciones cuentan con estacionamiento y espacios privados para realizar estas maniobras, otras disponen de áreas más reducidas, lo que representa un reto adicional para la operación de las unidades de transporte pesado.

Durante un recorrido de BCTneus por el sector, se observó que, principalmente durante la noche, algunas unidades de carga permanecen sobre la vía pública a metros del fraccionamiento Verona Residencial, situación que puede dificultar la circulación y, en determinados puntos, el acceso al carril de acotamiento ante cualquier avería de algún vehículo.

Sin embargo, también fue posible observar los esfuerzos del personal de seguridad para reducir estas afectaciones. Uno de los elementos realiza recorridos en motocicleta y a pie para verificar que los vehículos se encuentren correctamente estacionados y lo más próximos posible a la banqueta, procurando mantener libres los accesos y facilitar la circulación.

La situación refleja un reto que va más allá de una sola empresa o de los propios operadores: por un lado, continúa el crecimiento de los fraccionamientos habitacionales y, por otro, se mantiene la actividad de las naves industriales y el movimiento de transporte de carga en la misma zona.
Ante este escenario, resulta importante promover una convivencia vial responsable entre empresas, transportistas, residentes y autoridades, buscando alternativas que permitan desarrollar las actividades industriales sin afectar los accesos de los fraccionamientos ni la movilidad de quienes transitan diariamente por el sector.

Más que señalar responsables, el reto consiste en encontrar soluciones que respondan al crecimiento de ambas actividades y a las necesidades actuales de infraestructura de Santa Fe.