De acuerdo con autoridades estatales, el desprendimiento de tierra y escombros en ese punto podría formar un tapón, impedir el paso del agua y provocar un desbordamiento. El riesgo, señalaron, alcanza tanto a quienes habitaban el asentamiento como a otras zonas de la ciudad.
Las labores comenzaron el viernes a las 13:00 horas y se prolongaron por más de diez horas. Un día antes, las autoridades habían colocado avisos de advertencia y establecido un plazo de 24 horas para abandonar el área. Protección Civil indicó que la salida de las familias se consiguió mediante diálogo y convencimiento.
La mayoría de las personas decidió trasladarse por sus propios medios a viviendas de familiares o terrenos de su propiedad. Para quienes necesitaban transporte se dispusieron camiones, además de opciones de refugio temporal. También se apoyó con el traslado de pertenencias, el arranque de vehículos y la asistencia de una ambulancia para residentes que presentaron malestares. A estas medidas se sumó el apoyo de renta ofrecido por el Ayuntamiento de Tijuana.
En el operativo participaron Protección Civil estatal y municipal, Guardia Nacional, Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana, DIF Estatal, la Subsecretaría de Derechos Humanos, la Unidad Municipal de Apoyo Social, Policía Municipal y Bomberos de Tijuana.