Una cosa parece estar clara entre las filas de MORENA Baja California: ya hay quienes le cuentan las horas a Rosina del Villar para que haga las maletas y, de una buena vez, desocupe el despacho como presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de MORENA Baja California..
¡Dieciséis meses sin que la renta llegara al dueño!
Siendo serios, ni los Roy de “Succession”, habrían imaginado semejante espectáculo, con un partido que conquistó el poder, que gobierna todo Baja California y que termina con los muebles en la banqueta por andar de morosos.
Es más, ni don Miguel Alfonso Tejeiros y Caballero, villanazo de “Cuando seas mía”, se hubiera aventado una afrenta de este nivel.
En Tijuana algunos feligreses del Paraíso de la 4T exigen que Rosina también desocupe la dirigencia estatal.
¡Pero a la de ya!
Y lo dejan claro… “¡conquistamos el poder, pero no pudimos conservar la casa!”.
Por eso, cuentan los pajaritos que entre los morenistas inconformes ya no se discute únicamente el pago de la renta, sino la falta de oficio, carácter y esa elemental virtud política de enterarse de lo que ocurre bajo el propio techo.
Rosina podrá argumentar que no era su responsabilidad pagar, pero no hay que olvidar que el numerito tiene dimensiones considerables, tras el adeudo que ascendería a 36 mil 800 dólares.
No por nada, Casa MORENA terminó siendo la comidilla a nivel nacional.
Sin embargo, lo más preocupante para MORENA en este momento es que el desalojo podría convertirse en el pretexto perfecto para ventilar inconformidades que trascienden los asuntos inmobiliarios.
La casa ya la desocuparon y ruegan que Rosina haga lo mismo, porque como le decían al buen Heath Ledger en “Corazón de caballero”...la pesaron, la midieron y resultó ineficiente.
Así que, por lo visto, su presencia ya incomoda y no es nada grata… pero parece ser que ella ni en cuenta.
¡Qué novedad!