Burgueño trae el volante
A Ismael Burgueño habrá que preguntarle dónde consigue las horas extras al día, pues entre baches, pavimentaciones, reuniones de trabajo sobre el fenómeno del Niño y recorridos por las colonias, el alcalde tijuanense trae una agenda que haría sudar hasta a aquellos que usan Rexona.
Esto, porque ahora le tocó enfilar rumbo a Mexicali, donde entregó su Segundo Informe de Gobierno ante el Instituto Estatal Electoral de Baja California, acompañado de regidoras y regidores, con Luis Alberto Hernández Morales como anfitrión de una diligencia.
Y es que Burgueño parece haberle tomado bastante cariño a aquello de “A Dios rogando y con el mazo dando”, aunque en su caso el mazo bien podría ser una máquina pavimentadora, una cuadrilla de desazolve o cualquier instrumento capaz de poner orden en los interminables pendientes de Tijuana.
Su presencia en distintos frentes ha terminado por proyectar un estilo de gobierno que privilegia el trabajo cotidiano sobre las fanfarrias de ocasión.
Naturalmente, gobernar Tijuana exige mucho más que entusiasmo y kilómetros recorridos, aunque Burgueño le ha terminado de imprimir un sello propio a su gestión, con cercanía, capacidad de respuesta y una presencia constante en los asuntos municipales.
Y entre tanta vuelta, tanto pendiente y tanto kilómetro recorrido, Burgueño está dejando una enseñanza bastante sencilla, compartiendo que para gobernar Tijuana no basta con ocupar la silla… hay que tener piernas, oficio y carácter para moverla.
Ruffo y la pensión del pecado
¡Válgame la austeridad republicana! Ernesto Ruffo Appel, aquel personaje de botitas y Members Only que inauguró la alternancia política en Baja California y durante décadas presumió las virtudes del panismo, terminó reclamando que le descongelaron las penas… ¡pero le congelaron la pensión del Bienestar!
El exgobernador, vinculado a proceso por presunta delincuencia organizada y contrabando de combustibles, permanece bajo resguardo domiciliario en Ensenada, desde donde sus abogados emprendieron una cruzada judicial para recuperar el acceso a la cuenta bancaria donde, según sostiene, recibía el apoyo destinado a los adultos mayores.
¡Mire usted qué travesuras tiene la vida!
Después de tantos años navegando por las aguas del poder, Ruffo terminó buscando salvación económica precisamente en uno de los programas sociales emblemáticos de la Cuarta Transformación.
Como dice el refrán, “Cuando la necesidad aprieta, hasta el orgullo se agacha”.
Pero el sainete todavía reservaba otra pirueta, porque la jueza negó la suspensión provisional, pues sus abogados no acreditaron documentalmente la titularidad de la cuenta ni el derecho al beneficio reclamado.
Ruffo pasó a la historia como símbolo de la alternancia panista y hoy protagoniza una batalla judicial para que no le cierren la llave del Bienestar.
¡Quién lo dijera, don Ernesto!… Tantas vueltas dio la democracia y terminó usted peleando por su pejeapoyo para poder comprarse su cocol.
Se puso perrón conseguir cantón
Con los precios que en promedio están arriba de los dos millones de pesos, conseguir una vivienda propia en estos tiempos ya comienza a parecer que es una batalla perdida para los bajacalifornianos.
Y en semejante laberinto inmobiliario, el diputado Jaime Cantón Rocha decidió poner sobre la mesa una iniciativa que merece una buena revisión.
El legislador morenista presentó su propuesta de Ley de Vivienda Adecuada en la Universidad Autónoma de Baja California, acompañado de académicos, investigadores y especialistas que durante casi un año participaron en consultas y ejercicios de análisis sobre las necesidades habitacionales de la entidad.
La intención es abrir alternativas para facilitar el acceso a una casa, impulsar reservas territoriales y fortalecer los programas estatales de vivienda, asuntos particularmente relevantes en una región donde los precios inmobiliarios suelen subir con mayor entusiasmo que los salarios.
Llevar la discusión más allá de la tribuna legislativa y respaldarla con trabajo académico, es un mérito que conviene reconocerle a Cantón, aunque la “hora de la verdad” comenzará cuando haya resultados verificables.
Como bien dice el refrán, “La casa no se empieza por el tejado”, y esta iniciativa parece comprender que antes de prometer llaves hay que resolver el suelo, la planeación y las condiciones de acceso.
Por lo pronto, Cantón ya se animó a poner los primeros ladrillos sobre la mesa legislativa, ahora sólo falta comprobar si el Congreso consigue levantar una política de vivienda sólida o si todo termina convertido en otro plano arquitectónico que nadie se atreve a construir.