CDMX.- México firmó una victoria histórica ante Ecuador en los 16avos de final del Mundial 2026, en un duelo disputado en el Estadio Ciudad de México que quedará grabado para siempre: el Tri rompe una sequía de 40 años y por fin avanza al quinto partido, en medio de una intensidad brutal, el empuje ensordecedor de la afición y un retraso de una hora por cuestiones climatológicas.
El Tricolor llegó a esta fase como líder del Grupo A, después de una primera ronda perfecta con triunfos ante Sudáfrica, Corea del Sur y Chequia, sin recibir gol. Para este partido, Javier Aguirre apostó por una alineación fuerte con Raúl “Tala” Rangel, Jorge Sánchez, César Montes, Johan Vásquez, Jesús Gallardo, Erik Lira, Luis Romo, Gilberto Mora, Roberto Alvarado, Julián Quiñones y Raúl Jiménez.
México rompió el maleficio y se metió al quinto partido del Mundial 2026 tras vencer 2-0 a Ecuador con goles de Julián Quiñones al minuto 22 y Raúl Jiménez al 31. El Tri firmó un primer tiempo de autoridad, controlando el ritmo del partido y golpeando a una selección ecuatoriana que hasta ahora no había recibido dos goles en un mismo encuentro durante el torneo. La única oportunidad clara de Ecuador en la primera mitad fue bien resuelta por Raúl “Tala” Rangel, quien volvió a responder bajo presión y llegó a cuatro partidos consecutivos con el arco en cero.
Para el segundo tiempo, Ecuador adelantó líneas, presionó con más intensidad y buscó meterse de nuevo en el partido, pero México resistió con orden, carácter y una defensa que volvió a mostrarse sólida. Los ánimos se calentaron en el tiempo de compensación, con la expulsión de Hincapié por tarjeta roja y la amonestación de Caicedo, reflejo de la frustración ecuatoriana ante un Tri que supo cerrar el partido. Bajo la lluvia y con el respaldo de todo un país, México firmó una noche histórica: estamos entre los mejores y la ilusión sigue más viva que nunca.
Con este resultado, México mantiene viva la ilusión mundialista y da un paso importante en casa, respaldado por una afición que convirtió el Estadio Ciudad de México en una verdadera fortaleza para empujar al equipo rumbo a la siguiente ronda.