Las autoridades ordenaron aplicar medidas zoosanitarias urgentes: notificar los casos al detectar heridas, documentar con fotografías antes del tratamiento y aplicar insecticidas larvicidas y cicatrizantes. Para movilizar ganado dentro del territorio nacional será obligatorio presentar constancia de tratamiento contra el gusano barrenador, además de prohibirse el traslado de animales enfermos o que no se mantengan en pie.
Los traslados hacia rastros quedan exentos de tratamientos preventivos, aunque sujetos a monitoreo permanente. En el caso de mascotas, la normativa establece que los dueños deberán vigilar que no presenten heridas y, de existir, llevarlas de inmediato al veterinario para descartar infección por esta plaga.