Como parte de las medidas cautelares, el juez determinó que el periodista deberá permanecer bajo arraigo domiciliario mientras avanza el proceso legal.
La autoridad judicial desechó una acusación inicial por terrorismo, la cual había sido planteada en la etapa preliminar del caso.
La Fiscalía estatal difundió la información sobre la situación jurídica del comunicador, sin ofrecer detalles adicionales sobre los hechos que derivaron en la imputación. El proceso continúa abierto.