La afectación económica total al crimen organizado ascendió a 18 millones de pesos.
Durante los operativos se llevaron a cabo detenciones, cateos y aseguramientos de armas de fuego, cartuchos, drogas, explosivos, vehículos, hidrocarburos y otros objetos vinculados a actividades delictivas en estados como Baja California, Chiapas, Ciudad de México, Jalisco, Guanajuato, Nayarit, Nuevo León, Puebla, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas.
Entre los hechos destacados se encuentra la detención de 150 policías municipales en Chiapas; el aseguramiento de fusiles Barrett, artefactos explosivos improvisados y vehículos con blindaje artesanal en Nuevo León y Tamaulipas; el decomiso de más de 900 litros y 25 kilos de sustancias para elaborar metanfetamina en Sinaloa, y la inhabilitación de una toma clandestina de gas LP en Tabasco.
Las autoridades señalaron que estas acciones se enmarcan en los cuatro ejes de la estrategia federal: atención a las causas, consolidación de la Guardia Nacional, fortalecimiento de la inteligencia e investigación y coordinación con las entidades federativas.