El fenómeno es monitoreado de manera permanente debido a que presenta condiciones favorables para su desarrollo en los próximos días. Aunque aún no existe una trayectoria definitiva ni un punto de impacto confirmado, las autoridades han emitido alertas preventivas ante su posible fortalecimiento.
Los estados que permanecen bajo vigilancia son Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Jalisco y Colima, entidades que podrían resentir los efectos del sistema incluso sin un impacto directo en tierra.
De acuerdo con los pronósticos, Boris podría generar lluvias fuertes en regiones del occidente y sur del país, así como oleaje elevado y rachas de viento en zonas costeras del Pacífico mexicano.
Las autoridades también advirtieron sobre el riesgo de inundaciones en áreas vulnerables y posibles deslaves en regiones montañosas en caso de que las precipitaciones se intensifiquen.
Guerrero figura entre las entidades con mayor atención debido a la cercanía prevista del sistema, aunque la evolución de su trayectoria dependerá de las condiciones atmosféricas y oceánicas de los próximos días.
Asimismo, se prevé que las bandas nubosas asociadas al fenómeno puedan ocasionar afectaciones en diversas regiones costeras aun cuando el sistema no toque tierra.
Las autoridades recomendaron a la población mantenerse atenta a los avisos oficiales y al monitoreo meteorológico, ya que la intensidad, trayectoria y posible zona de impacto podrían modificarse conforme evolucione el sistema en el océano Pacífico.