Durante la conferencia matutina, la mandataria destacó que por primera vez se proyecta la incorporación de esa capacidad de generación en un periodo de cinco a seis años, lo que permitirá reducir la dependencia del gas natural importado y aumentar la participación de energías limpias en la matriz energética nacional.
Sheinbaum afirmó que el crecimiento de las energías renovables contribuirá a disminuir el uso de combustibles fósiles como petróleo, carbón y gas natural, además de reducir emisiones contaminantes y gases de efecto invernadero asociados al cambio climático. También señaló que las tecnologías renovables han reducido significativamente sus costos de inversión a nivel mundial, por lo que resultan indispensables para la transformación energética del país.
La secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, informó que los 32 mil MW contemplan una inversión total de 739 mil millones de pesos, de los cuales 42.6 % corresponderán a esquemas mixtos, 36.6 % a recursos propios y 20.8 % a inversión privada.
Añadió que el plan permitirá mantener la prevalencia del Estado en la generación eléctrica, con una participación del 61 % al concluir el sexenio. Además, la meta para 2030 es que el 38 por ciento de la energía producida en el país provenga de fuentes renovables.
De acuerdo con la funcionaria, la generación fotovoltaica crecerá 140 por ciento, la geotérmica 90 % y la eólica 70 %, mientras que la hidroeléctrica aumentará 18 % mediante acciones de mantenimiento en centrales existentes.
Actualmente, detalló, se encuentran en proceso 50 plantas fotovoltaicas con una capacidad conjunta de siete mil 859 MW y 17 centrales eólicas que aportarán cuatro mil 701 MW, además de otros dos mil 159 MW que están por asignarse. Con estas acciones se prevé evitar la emisión de 69 millones de toneladas de dióxido de carbono para 2030.
Por su parte, la directora general de la Comisión Federal de Electricidad, Emilia Esther Calleja Alor, presentó dos proyectos considerados emblemáticos para la transición energética.
El primero es Oasis, que se desarrollará en el Sistema Eléctrico Mulegé, en Baja California Sur, y combinará una central fotovoltaica de 72 MW, almacenamiento mediante baterías de 20 MW e hidrógeno verde. El proyecto beneficiará a 40 mil hogares, producirá 120 metros cúbicos de agua para la población y evitará la emisión de más de 94 mil toneladas de CO₂.