Explicó que el sistema se desarrolla en coordinación con la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), con el objetivo de informar oportunamente a la población, incluso mediante alertas dirigidas a zonas específicas en acuerdo con las compañías telefónicas.
La mandataria señaló que se espera un fenómeno de El Niño muy intenso durante este año y el siguiente, cuyas principales consecuencias podrían ser lluvias más intensas hacia finales de año, especialmente en el norte del país, una mayor probabilidad de ciclones más intensos y posibles condiciones de sequía el próximo año en el centro de México.
Como parte de la estrategia preventiva, indicó que se realizan trabajos de desazolve de ríos y presas, ampliación del diámetro de los cauces y colocación de barreras en distintos puntos del país.
El coordinador general del Servicio Meteorológico Nacional, Fabián Vázquez Romaña, explicó que El Niño es un evento climático derivado de la interacción entre la temperatura de la atmósfera y el océano, que ocurre cada dos a siete años, y precisó que actualmente existe un 63 por ciento de probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte.
Añadió que el pico del fenómeno se prevé para diciembre de este año y que sus efectos continuarían durante el siguiente. Estimó una disminución de lluvias en verano para el centro y sur del país, un invierno más húmedo en el norte y temperaturas elevadas durante la primavera del próximo año.
Por su parte, la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez, informó que se mantiene coordinación con las 32 entidades federativas, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y los gabinetes estatales; además, se actualizan mapas de riesgo, se supervisan refugios temporales y se despliega personal en todo el territorio nacional para atender a la población.