La propuesta busca ampliar la participación institucional en la empresa pública encargada de producir boletas electorales, mediante la incorporación de más secretarías del Gobierno federal y representantes de instituciones académicas.
Entre los organismos contemplados se encuentran la Auditoría Superior de la Federación, en calidad de observadora, así como la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional y el Tecnológico de Monterrey.
Sheinbaum también planteó que Talleres Gráficos de México produzca la mayor parte de los materiales electorales, mientras que los productos de menor nivel de seguridad, como urnas y mamparas, puedan ser elaborados por impresores mexicanos.
Además, el Gobierno federal buscará establecer reglas más claras para los procesos de contratación, licitación y fijación de precios, con el objetivo de evitar diferencias injustificadas en los costos que pagan los distintos organismos electorales.