Los bombardeos impactaron varias zonas del enclave palestino, incluido el barrio de Al Rimal, donde un proyectil israelí destruyó un vehículo y provocó la muerte de cinco personas. Testigos reportaron ataques continuos durante la madrugada, pese a que el cese de hostilidades había sido acordado el 11 de octubre.
El ejército israelí confirmó haber realizado ataques selectivos contra dirigentes de Hamás, argumentando que respondía a “incursiones más allá de la Línea Amarilla”. En respuesta, el movimiento islamista acusó a Israel de romper la tregua y advirtió que el acuerdo “corre serio peligro de resquebrajarse”.
Una delegación de Hamás viajó a El Cairo para sostener reuniones con mediadores internacionales, mientras crece la presión global para restablecer la tregua y evitar una nueva escalada de violencia en Gaza.