Ferreira fue beneficiaria de DACA, pero no logró renovar su estatus durante los intentos del entonces presidente Donald Trump por eliminar el programa. Actualmente está en un proceso de regularización para obtener la ciudadanía. Su detención ocurrió mientras iba a recoger a su hijo en New Hampshire, con quien comparte custodia con Michael Leavitt, hermano de la funcionaria.
Tras su arresto, fue trasladada al Centro de Procesamiento de ICE en el sur de Louisiana, a más de 2,400 kilómetros del lugar donde fue detenida. Su familia inició una campaña en GoFundMe para cubrir los costos legales, la cual ya superó los 15 mil dólares. El caso se desarrolla en medio de un aumento en las acciones de control migratorio del gobierno federal, que incluyen a algunos beneficiarios de DACA.