El medio subraya que su presencia no responde a la lógica tradicional de la moda, sino a una forma de vestir que comunica poder, sobriedad y un mensaje claro de identidad pública.
El diario neoyorquino coloca a Sheinbaum junto a artistas, deportistas y líderes globales que, según su equipo de periodistas especializados, transformaron la conversación estética del año.
En el caso de la mandataria mexicana, la selección enfatiza su coherencia visual, su capacidad para proyectar autoridad sin recurrir a excesos y el simbolismo de convertirse en la primera mujer en ocupar la Presidencia de México con un estilo propio, reconocible y políticamente intencional.
La inclusión de Sheinbaum en el listado es interpretada como un reconocimiento a la manera en que su imagen pública ha acompañado una narrativa de cambio generacional y feminización del poder, colocando a México en el radar cultural internacional.