La declaración fue realizada por el presidente de Estados Unidos durante una entrevista en un programa de radio conservador, en la que descartó mencionar una posible intervención militar directa contra Cuba.
En ese espacio, sostuvo que ya no es posible ejercer mayor presión sobre la isla debido a la reducción de sus fuentes de respaldo financiero.
Trump vinculó este escenario con la situación en Venezuela, al señalar que la posible caída del gobierno cubano está relacionada con la pérdida del apoyo económico venezolano, particularmente en el suministro de petróleo. En ese contexto, afirmó que Estados Unidos capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro y avanzó en acuerdos con un gobierno interino en Caracas.
El mandatario recordó que ya había anticipado este escenario días antes desde el avión presidencial, al señalar que Cuba perdería los beneficios derivados del petróleo venezolano. Reiteró que la política de presión de su administración hacia La Habana continuará.