Las manifestaciones se registraron en Teherán, donde la población se reunió en la Plaza de la Revolución (Enghelab), muchos vestidos de negro, ondeando banderas nacionales y portando fotografías del fallecido líder, incluso mientras los bombardeos continuaban.
Las concentraciones también se extendieron a otras urbes como Isfahán, Shiraz, Yasuj, Hamedán, Ahvaz, Birjand, Yazd, Yoibar, Sahné, Karaj, Sumehsara, Shahrekord, Tabriz y Lorestán, donde miles salieron a las calles en un clima de duelo.
En Mashhad, simpatizantes del ayatolá se reunieron alrededor del santuario del imán Reza, según imágenes difundidas por la televisión pública iraní.
En medio de rezos, banderas y fotografías del líder fallecido, la ola de congregaciones fue interpretada como una expresión colectiva de luto frente a la pérdida de la figura política y religiosa más influyente del país.
Las autoridades iraníes decretaron un duelo nacional por la muerte de Jamenei, en un mensaje retransmitido por medios oficiales.
El amplio despliegue de personas en las calles se da en el marco de la citada ofensiva militar, que marcó la muerte del ayatolá al inicio de una campaña de bombardeos liderada por Estados Unidos e Israel, según reportes de medios internacionales.