"A partir de esta decisión, militares de países aliados podrán desplegarse en las provincias más golpeadas por la violencia para trabajar junto a nuestro bloque de seguridad", señaló Noboa en un vídeo difundido en redes sociales por la Presidencia.
El gobernante aseveró que esta disposición es "fruto de meses de trabajo, especialmente con la última reunión en el Pentágono", y anticipó que "desde hoy los 'narcoterroristas' enfrentarán a un Ecuador más fuerte y preparado, y que ya no pelea solo".
Actualmente, Ecuador ya recibe apoyo, entre otros, de Estados Unidos y la Unión Europea para temas de seguridad, especialmente del primero con soporte de inteligencia, pero sin tropas sobre el terreno hasta el momento.
En el decreto, Noboa señala que el Estado recibirá cooperación internacional para fortalecer las acciones de neutralización de las amenazas que generan, agudizan y sostienen la "guerra" que declaró desde enero de 2024 a las mafias, ante el auge de la criminalidad por parte de bandas dedicadas al narcotráfico, la minería ilegal y las extorsiones.
El decreto dispone, literalmente, que "el personal extranjero de los Estados cooperantes que participe en las acciones ejecutadas en el marco del conflicto armado interno gozará de inmunidad conforme a los instrumentos y acuerdos internacionales aplicables suscritos" por Ecuador.
El mismo documento indica que el presidente, conforme lo contempla la Constitución, "concederá indultos, rebajará o conmutará penas a favor del personal militar, policial y los civiles que participen en acciones destinadas a enfrentar el conflicto armado interno en defensa del Estado".
Asimismo, exhorta a la Asamblea Nacional (Parlamento) para que conceda amnistías en favor del personal militar, policial o de los civiles que hubieren actuado en defensa del Estado.