La ciudad de Nueva York aprobó una congelación de los alquileres para cerca de un millón de viviendas con renta regulada, una medida impulsada por el alcalde Zohran Mamdani que busca aliviar el costo de la vivienda para millones de residentes.
La decisión fue avalada por el Consejo de Regulación de Alquileres, que suspendió los incrementos en los contratos de arrendamiento de uno y dos años. Se estima que alrededor de 2 millones de personas viven en departamentos con renta regulada, los cuales representan aproximadamente el 40 % del parque habitacional de la ciudad.
Tras la votación, Mamdani celebró el resultado y aseguró que la medida representa un avance histórico para quienes enfrentan el alto costo de vivir en Nueva York.
"Esta es una victoria histórica para los inquilinos de la ciudad de Nueva York", afirmó el alcalde. "Seguiré trabajando para lograr una ciudad más asequible mediante la construcción y preservación de viviendas asequibles, la reducción de los costos operativos de los edificios —como los seguros— y garantizando que los inquilinos conozcan sus derechos", añadió.
La resolución es una de las principales promesas que Mamdani hizo durante su campaña, centrada en atender la crisis de vivienda de una de las ciudades más caras del mundo. Como parte de esa estrategia, destinó un presupuesto local de 22 mil millones de dólares para vivienda y, en mayo, presentó un plan para construir 200 mil nuevas viviendas asequibles y preservar otras 200 mil durante la próxima década.
La aprobación se produjo después de meses de audiencias públicas y consultas en las que se analizaron los efectos de la medida tanto para inquilinos como para propietarios. Aunque un informe de la junta señala que los ingresos de los dueños de inmuebles con renta estabilizada han aumentado, organizaciones del sector inmobiliario advirtieron que la congelación podría generar consecuencias negativas.
Los representantes de propietarios sostienen que el incremento en los costos de mantenimiento, seguros y reparaciones hace necesario ajustar las rentas conforme a la inflación. Además, argumentan que limitar los aumentos en las viviendas reguladas termina elevando los precios de los inmuebles que no están sujetos a ese esquema.
"Esto solo derivará en un mayor deterioro de la vivienda y, potencialmente, en más ejecuciones hipotecarias y quiebras, situaciones para las que la ciudad no está en absoluto preparada", declaró Kenny Burgos, director ejecutivo de la New York Apartment Association.
La decisión también ha provocado inconformidad dentro del propio Consejo de Regulación de Alquileres. Christina Smyth, integrante designada para representar a los propietarios, presentó su renuncia al considerar que la independencia del organismo se había debilitado.
"La Junta de Directrices de Alquiler ha dejado de ser un organismo que analiza datos objetivos", escribió Smyth en su carta de renuncia. "Se ha convertido en un organismo que parte de una respuesta y luego busca justificaciones arbitrarias para respaldarla".
De acuerdo con reportes, la resolución podría ser impugnada legalmente por organizaciones de propietarios.
Antes de llegar a la alcaldía, Mamdani vivió junto con su esposa en un departamento con renta regulada en Queens, aunque este año se mudó a la residencia oficial del alcalde. Tras asumir el cargo, nombró a la mayoría de los integrantes del Consejo de Regulación de Alquileres, lo que fue interpretado como una señal de que buscaría cumplir su promesa de congelar las rentas.
La política de renta regulada ha sido motivo de debate durante años en Nueva York. Aunque el consejo ya había aprobado congelaciones en administraciones anteriores, posteriormente autorizó aumentos moderados. El año pasado, por ejemplo, permitió incrementos de hasta 3 % para contratos de un año y de hasta 4.5 % para los de dos años.