La magnitud de los daños provocados por el doble terremoto registrado en Venezuela comienza a dimensionarse desde el espacio. Una primera evaluación satelital difundida por la NASA estima que alrededor de 58 mil 870 edificios pudieron haber resultado dañados o destruidos en la zona afectada por los sismos del pasado 24 de junio.
El análisis fue elaborado a partir de datos de radar del satélite Sentinel-1, parte del programa europeo Copernicus, y forma parte de los trabajos activados por el Sistema de Coordinación de Respuesta ante Desastres de la agencia espacial estadounidense.
La propia NASA advirtió que se trata de un “producto preliminar elaborado a los pocos días del suceso y aún no ha sido validado”, por lo que los datos deberán ser corroborados con información en campo. Sin embargo, la evaluación permite ubicar zonas con posibles daños estructurales y orientar la respuesta de emergencia.
De acuerdo con la información técnica, los especialistas compararon imágenes posteriores al terremoto con registros previos captados durante el último año. El primer conjunto de datos corresponde al 24 de junio y cubre la zona occidental cercana al epicentro, alrededor de San Felipe y Yumare. El segundo fue obtenido el 25 de junio e incluye el área metropolitana de Caracas, con sectores como Petare y Antímano.
A partir de esa comparación, los cambios fueron integrados en un solo mapa de daños, donde las zonas se clasifican por niveles: blanco para cambios menores o sin variación significativa; amarillo para cambios moderados que requieren validación; naranja para una fuerte disminución de retrodispersión, asociada a posibles afectaciones estructurales importantes; y rojo para áreas con cambios muy fuertes que requieren investigación prioritaria.
La Agencia Espacial Europea también utilizó datos de Sentinel-1 para elaborar un interferograma que muestra la deformación del terreno causada por los sismos. La imagen compara registros del 18 de junio, antes de los terremotos, con datos del 25 de junio, un día después, y permite observar la franja afectada entre Caracas y Puerto Cabello.
Los terremotos, de magnitudes 7.2 y 7.5, ocurrieron con pocos segundos de diferencia y tuvieron epicentros cercanos a San Felipe y Yumare, en el centro-norte del país. Las sacudidas afectaron con fuerza la costa central, La Guaira, Caracas y otras zonas urbanas.
El nuevo análisis satelital se suma a los reportes oficiales sobre la emergencia. De acuerdo con balances difundidos por autoridades venezolanas, la tragedia ha dejado más de mil 400 personas fallecidas, más de 3 mil heridas y decenas de miles de personas desaparecidas, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate entre edificios colapsados.
La Guaira continúa entre las zonas más golpeadas por los sismos. En distintos sectores, ciudadanos y familiares de personas desaparecidas se han sumado a la remoción de escombros, mientras denuncian la falta de maquinaria pesada y personal especializado suficiente para atender todos los puntos afectados.
La comunidad internacional mantiene el envío de equipos de rescate, ayuda humanitaria, insumos médicos y apoyo técnico para reforzar las labores en campo. En paralelo, los mapas satelitales de la NASA y de agencias europeas buscan aportar información clave para definir prioridades, ubicar zonas críticas y facilitar la distribución de asistencia.