Las exequias se llevaron a cabo en la Gran Mosalá de Teherán, donde se congregaron decenas de miles de personas para participar en rezos funerarios y actos de despedida. Los asistentes portaron banderas iraníes, imágenes de Jameneí y símbolos alusivos a la venganza.
Jameneí murió el 28 de febrero de 2026 tras bombardeos atribuidos a Estados Unidos e Israel, hechos que dieron inicio a la guerra en Oriente Próximo, de acuerdo con los reportes consultados.
Durante la ceremonia asistieron figuras políticas iraníes, entre ellas el presidente Massoud Pezeshkian y Mohammad Bagher Ghalibaf, señalado como negociador principal en el conflicto.
La jornada también estuvo marcada por la ausencia de Mojtaba Jameneí, hijo de Alí Jameneí y actual líder supremo de Irán, quien no ha aparecido públicamente desde la muerte de su padre. Tres hijos de Jameneí sí acudieron a las ceremonias, lo que hizo más notoria la ausencia de Mojtaba.
Las autoridades iraníes presentaron los funerales como un acontecimiento nacional de gran escala. Los actos se extenderán durante varios días y contemplan el traslado del cuerpo por distintas ciudades de Irán y también por Irak. El duelo concluirá con el entierro de Alí Jameneí en el santuario del Imán Reza, en Mashhad.