Mediante un comunicado conjunto, ambas partes informaron que instalarán una mesa técnica y política integrada por representantes del oficialismo y de la oposición, la cual tendrá la responsabilidad de elaborar una hoja de ruta para conducir la transición institucional.
El acuerdo contempla fortalecer el Estado de derecho, garantizar las condiciones políticas y constitucionales, así como avanzar hacia un sistema democrático plural sustentado en consensos entre los distintos actores políticos.
Entre los principales objetivos figura la organización de elecciones presidenciales libres, transparentes y con observación internacional, además de la renovación de las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) mediante la designación de perfiles independientes y con credibilidad pública.
Asimismo, el proceso prevé la definición de un cronograma verificable para la transición democrática y la creación de condiciones que favorezcan la estabilidad política durante ese periodo.
Las partes señalaron que la reconstrucción institucional del país requiere acuerdos amplios y reconocieron la necesidad de impulsar un proceso de consenso para restablecer las instituciones democráticas de Venezuela.
El anuncio representa uno de los pasos de mayor alcance hacia un proceso formal de transición política, al establecer una fecha de inicio y una ruta para la recuperación del marco institucional venezolano.