Irán lanzó misiles y drones contra objetivos en la región este martes, en respuesta a una nueva ofensiva militar de Estados Unidos que volvió a elevar la tensión entre ambos países y amenaza con reactivar por completo el conflicto que se mantenía en una pausa de más de un mes.
Las agencias iraníes Fars y Tasnim, ambas cercanas a las fuerzas de seguridad del país, informaron durante la noche sobre el lanzamiento de las operaciones. Las autoridades iraníes habían prometido represalias luego de los ataques estadounidenses contra posiciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
El Comando Central de Estados Unidos confirmó que sus fuerzas comenzaron los ataques alrededor del mediodía, hora de Miami, y señaló que los objetivos estaban vinculados con la Guardia Revolucionaria.
“Hoy a las 12 p.m., hora de Miami, las fuerzas de EE.UU. comenzaron a atacar objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés) en Irán”, informó CENTCOM en X.
Según el organismo militar estadounidense, la ofensiva respondió a recientes intentos iraníes de atacar embarcaciones comerciales que navegaban por el estrecho de Ormuz y a tropas estadounidenses desplegadas en Medio Oriente.
El estrecho se ha convertido en uno de los principales puntos de tensión del conflicto. Por esa vía marítima circula normalmente alrededor de una quinta parte del petróleo mundial y, desde el inicio de la ofensiva estadounidense, Teherán ha bloqueado de manera efectiva el paso.
Los enfrentamientos también han tenido consecuencias fuera de la zona de guerra. Los futuros del petróleo superaron los 94 dólares por barril este martes, mientras que el precio del crudo acumula un incremento superior al 50% en lo que va del año.
En Estados Unidos, el precio promedio de un galón de gasolina regular alcanzó nuevamente los 4.10 dólares, de acuerdo con AAA. Un año atrás, el promedio era de 3.19 dólares.
La escalada también dejó víctimas civiles dentro de Irán. Uno de los ataques estadounidenses alcanzó una boda en Kuhestak, en el sur del país. El vicegobernador de la provincia de Hormozgán, Ahmad Nafisi, informó a la televisión estatal que dos personas murieron y otras resultaron heridas.
La televisión estatal iraní también acusó a Estados Unidos de atacar una fábrica de harina de pescado en la isla de Qeshm y otros objetivos civiles en Hormozgán. Entre los sitios afectados mencionó un muelle pesquero y una torre de la Organización de Puertos y Marítima en Sirik.
Las autoridades iraníes reportaron además que cuatro proyectiles impactaron en las ciudades portuarias de Chabahar y Konarak, mientras que se escucharon explosiones en el este de Bandar Abbas y en los alrededores de Qeshm.
La nueva ofensiva ocurre después de una serie de ataques registrados entre el domingo y el lunes, cuando Estados Unidos bombardeó lanzadores de cohetes iraníes que, según Washington, estaban siendo utilizados para preparar la colocación de minas navales en el estrecho de Ormuz.
CENTCOM defendió entonces la operación y sostuvo que buscaba impedir una amenaza contra la navegación internacional.
“Las fuerzas estadounidenses tomaron una acción limitada y precisa contra fuerzas de colocación de minas de la Guardia Revolucionaria de Irán que representaban una amenaza inminente en el estrecho de Ormuz”, declaró el Comando Central.
“En esencia, Irán creó la amenaza y el ejército de Estados Unidos la eliminó para proteger a marineros civiles, el transporte marítimo comercial y el libre flujo del comercio global”.
Irán respondió posteriormente con el lanzamiento de misiles contra instalaciones estadounidenses en Jordania. Washington aseguró que los proyectiles fueron interceptados, mientras Emiratos Árabes Unidos informó que había derribado un dron iraní sobre sus aguas.
Este martes, Teherán volvió a advertir que responderá a las operaciones estadounidenses.
El mando militar conjunto de Irán aseguró que sus fuerzas preparaban “golpes aplastantes y devastadores” contra Estados Unidos y advirtió que las consecuencias serían mayores mientras Washington mantenga sus ataques en la región.
“Cuanto más persistan las fuerzas armadas de EE.UU. en su agresión en la región, mayores y más graves serán las pérdidas que tendrán que soportar”, señaló el Cuartel General Central de las Fuerzas Armadas iraníes, según la televisión estatal IRIB.
Trump, en tanto, advirtió que cualquier represalia iraní provocará una respuesta militar todavía más severa.
“Si la nación fallida de Irán toma represalias por este ataque muy justificado, serán golpeados de nuevo a un nivel mucho más duro y más alto, pero no será el mayor ataque de todos, ese está esperando”, escribió el presidente estadounidense en redes sociales.
Horas antes, Trump había asegurado que las acciones militares serían “muy limitadas”, aunque también presumió el deterioro de las capacidades militares iraníes.
“Su armada desapareció. Su fuerza aérea desapareció. Sus equipos de vigilancia desaparecieron casi por completo”, afirmó.
“Eso no significa que no vayamos a golpearlos. Veremos qué pasa”.
El mandatario también sostuvo que el estrecho de Ormuz se encontraba en “condiciones extremadamente buenas” y afirmó que numerosos barcos continuaban transitando por la zona. Los registros de navegación, sin embargo, muestran que el tráfico marítimo permanece muy por debajo de los niveles previos al inicio de la guerra.
La reanudación de los ataques representa además un cambio para Washington, que en las últimas semanas había apostado principalmente por las sanciones económicas como mecanismo de presión contra Teherán.