Christopher Landau, subsecretario de Estado de Estados Unidos, defendió el uso de la cancelación de visas como una herramienta de política exterior y dejó clara la posición de Washington frente a quienes buscan ingresar a territorio estadounidense: corresponde a su gobierno determinar quién puede hacerlo.
“No tenemos fronteras abiertas, nosotros decidimos quién es bienvenido en nuestro país”, declaró durante una entrevista en el podcast *Moment of Truth*, producido por American Moment y conducido por Nick Solheim.
Landau, quien fue embajador de Estados Unidos en México durante la primera administración de Donald Trump, aseguró que los asuntos migratorios y consulares representan un instrumento de considerable peso en la relación con otros países, particularmente en el continente americano.
“Es una herramienta increíblemente poderosa, particularmente en el hemisferio occidental”, afirmó.
El funcionario sostuvo además que una visa estadounidense “no es un derecho” y señaló que ningún ciudadano extranjero tiene garantizado el ingreso al país. También explicó que las autoridades pueden considerar expresiones realizadas públicamente en redes sociales al momento de evaluar determinados casos.
Como ejemplo recordó la polémica que sostuvo en 2025 con Melissa Cornejo, consejera estatal de Morena en Jalisco, después de que ella difundiera una publicación relacionada con las protestas contra el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) registradas en Los Ángeles.
Cornejo compartió la fotografía de un vehículo incendiado acompañada de un mensaje en el que desafiaba públicamente la posibilidad de perder su visa.
Landau respondió entonces desde su cuenta oficial y posteriormente relató que buscó que el documento fuera revocado. Sin embargo, aseguró durante el podcast que descubrieron que la morenista no contaba en ese momento con una visa vigente que pudiera ser cancelada.
El episodio contribuyó a reforzar el sobrenombre de “El Quita Visas”, apodo que el propio funcionario reconoció durante la conversación. Landau aseguró que mantiene una postura firme sobre el tema y mencionó que el secretario de Estado, Marco Rubio, comparte su interés en utilizar las facultades disponibles en materia migratoria.
El asunto ha cobrado especial atención en México ante los casos de políticos y funcionarios que han reconocido públicamente haber perdido su visa estadounidense.
Entre ellos se encuentra la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, quien confirmó previamente la revocación de su visa. Su exesposo, Carlos Torres Torres, también informó sobre una medida similar.
Más recientemente, el 13 de agosto de 2026, Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, aseguró que Estados Unidos le retiró su visa. En una carta dirigida al presidente Donald Trump, calificó la decisión como “politiquera y propagandística” y sostuvo que no existe una investigación o prueba de conducta delictiva en su contra.
López Beltrán responsabilizó políticamente de la decisión a Rubio y al propio Landau.
Hasta ahora, las autoridades estadounidenses no han divulgado públicamente los motivos particulares detrás de cada una de estas revocaciones. La información correspondiente a los expedientes de visa está sujeta a reglas de confidencialidad, por lo que la pérdida del documento, por sí sola, no permite establecer la existencia de acusaciones o investigaciones penales contra una persona.
Landau defendió una política que Washington considera parte de sus facultades soberanas: decidir a qué extranjeros permite ingresar y utilizar las visas como uno de los instrumentos disponibles dentro de su política exterior.