De acuerdo con el máximo órgano judicial del país, el uso de rostros o voces creados mediante IA para difundir falsedades o perjudicar la reputación de una persona podrá generar responsabilidades legales. Las mismas consecuencias podrían aplicarse a quienes creen o distribuyan clones digitales de otras personas sin autorización.
Las disposiciones también contemplan las llamadas “alucinaciones” de la IA, es decir, cuando un sistema genera información falsa o inventada. Los proveedores podrían ser responsables si no actúan después de recibir una notificación sobre contenido que vulnere derechos.
Los usuarios tampoco quedarían exentos. El Tribunal Supremo señaló que podrían enfrentar consecuencias legales cuando induzcan deliberadamente a una IA a generar contenido contrario a la legislación o que perjudique a terceros.
Otra de las prácticas señaladas es el uso de algoritmos para cobrar precios diferentes por un mismo producto o servicio sin una justificación válida, una práctica conocida como precios dinámicos o discriminación algorítmica.
Las nuevas medidas llegan mientras China impulsa el desarrollo de su industria de inteligencia artificial y mantiene una creciente competencia tecnológica con Estados Unidos.
[08/09/26, 10:47:01 a. m.] Alonso Valenzuela: a ver