Según el alcalde Bryan Masson, del partido Agrupación Nacional, los ladrones entraron al museo poco antes de las seis de la mañana. El sistema de alarma se activó a las 5:48 horas locales y cinco minutos después la Policía Municipal ya estaba en el lugar.
Los dos individuos fueron captados por las cámaras de video protección de la ciudad, por lo que se dieron a la fuga y abandonaron uno de los cuadros robados mientras huían, indicó el regidor, quien estimó el valor de las obras sustraídas en unos 9 millones de euros.
Más tarde se informó que dos de las cuatro obras fueron recuperadas luego de ser abandonadas en el transcurso de la persecución, mientras que otras dos siguen desaparecidas. Entre los títulos mencionados están “Madame Colonna Romano” y “Mujer joven en el pozo”, aunque las autoridades no han confirmado oficialmente los nombres de todas las piezas sustraídas.
El edificio asaltado, conocido como Villa Les Collettes, era la última morada de Pierre Auguste Renoir, donde el pintor vivió de 1907 a 1919. La ciudad adquirió la propiedad en 1960 y la convirtió en un museo en memoria del artista, que alberga cerca de una decena de pinturas originales, unas 40 esculturas, así como muebles, objetos personales, fotografías y archivos.
El alcalde calificó los hechos como “especialmente graves” y apuntó que “atacar el Museo Renoir es atacar una parte de la historia y del patrimonio de Cagnes sur Mer”. La investigación fue asumida por la Subdirección de Lucha contra la Criminalidad Organizada y la Delincuencia Especializada de la Policía francesa.
El robo se suma a una reciente ola de asaltos a museos en Francia entre los que se incluye el robo registrado hace casi un año en la galería de Apolo del Museo del Louvre en París y el robo de piezas de joyería en el museo Lalique de Wingen sur Moder con un perjuicio superior a 4,5 millones de euros. Como respuesta a esta ola de robos, el Ministerio de Cultura francés presentó en julio un plan de seguridad de 33 puntos que incluye la recomendación de retirar temporalmente las piezas más vulnerables de las vitrinas.
El mes pasado, Europol advirtió que en Europa los robos de arte se han vuelto más violentos, y que las bandas especializadas están siendo desplazadas por grupos oportunistas reclutados a través de redes sociales.