Los ataques con drones registrados durante la noche del jueves y las primeras horas del viernes dejaron al menos cuatro personas muertas y varias heridas tanto en Rusia como en Ucrania, en una nueva jornada de escalada entre ambos países mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo de paz.
En Kyiv, dos personas murieron luego de que drones rusos impactaran dos gasolineras de la capital, mientras que otras ocho resultaron heridas, de acuerdo con el alcalde Vitali Klitschko. Un integrante de los equipos de rescate se encontraba entre los lesionados tras un segundo ataque contra una de las estaciones.
Los ataques contra las gasolineras ocurrieron después de que un edificio residencial de Kyiv fuera alcanzado durante la noche, dejando otras ocho personas heridas. Una mujer también murió en las inmediaciones de la capital, según informó el gobernador regional.
Bohdan Kukura, director ejecutivo de la petrolera ucraniana Ukrnafta, cuestionó los ataques contra las estaciones de servicio y afirmó: “No hay ningún objetivo militar detrás de estos ataques. Esto es terror contra la población civil”.
En territorio ruso, el gobernador de Tula, Dmitri Mil i Ayev, informó que dos personas murieron y tres resultaron heridas por ataques con drones ucranianos durante la noche. También se reportaron daños en distintas instalaciones en las regiones de Saratov, Volgogrado y Perm.
La empresa rusa de comercio electrónico Ozon informó que uno de los ataques provocó un incendio en su centro logístico de Saratov. El gobernador Roman Busargin señaló además que infraestructura civil resultó dañada, aunque no se registraron víctimas. En Volgogrado, un ataque con misiles dejó dos personas heridas tras impactar en dos edificios residenciales y ocasionó daños en una instalación industrial.
Los ataques ocurren después de una breve pausa en la ofensiva aérea rusa sobre Kyiv, coincidente con las reuniones de los negociadores estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner con autoridades rusas. Aunque ambos aseguraron que los encuentros habían generado un nuevo impulso para las negociaciones, Rusia y Ucrania han mantenido los ataques mientras la guerra se aproxima a otro invierno.