Ciudad de Guatemala, Guatemala.— El Ministerio Público de Guatemala abrió una investigación formal en contra del pastor evangélico Abraham Ixcotoyac tras la presunta simulación sobre la muerte y posterior "resurrección" de su hija de 15 años, un hecho que causó conmoción social y que podría derivar en una pena de hasta cinco años de prisión.
Omisión de protocolos médicos y legales
De acuerdo con las primeras indagatorias del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), el proceso no cumplió con las normas sanitarias ni judiciales correspondientes. La menor nunca fue trasladada a una morgue ni se emitió un acta de defunción legal que certificara su deceso.
Según la versión difundida por el propio padre, creyó que la joven había perdido la vida mientras se dirigían a un centro médico; sin embargo, en lugar de ingresar al hospital, gestionó un féretro y solicitó el traslado del cuerpo a su residencia particular.
Bajo el flujo de la investigación judicial
Horas después de haber sido ingresada en el féretro a su domicilio, la adolescente fue vista con vida frente a los asistentes, desatando cuestionamientos sobre la veracidad del suceso y la posible búsqueda de notoriedad o manipulación.
Las autoridades guatemaltecas avanzan en las diligencias para determinar si existió una conducta delictiva, negligencia u otra irregularidad grave dentro del entorno familiar y religioso.