La presidenta Claudia Sheinbaum salió este jueves en defensa de la soberanía nacional, respaldó los planteamientos expresados por el expresidente Andrés Manuel López Obrador en la carta que difundió un día antes y rechazó las versiones que apuntan a una supuesta influencia del exmandatario sobre las decisiones de su gobierno.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que México atraviesa un momento de definiciones políticas y consideró que el debate generado en torno a la carta de López Obrador tiene un trasfondo más amplio relacionado con la autonomía del país frente a presiones externas.
“¡Es buenísimo este debate, de verdad, es buenísimo, muy importante! Estamos viviendo momentos de definiciones”, afirmó.
Sheinbaum señaló que detrás de los señalamientos recientes contra integrantes de Morena y funcionarios mexicanos existe una estrategia impulsada por sectores conservadores tanto de México como de Estados Unidos para debilitar al movimiento de la Cuarta Transformación.
“Lo que dicen es ‘narcopartido, narcogobierno’. Tomando esto que viene, desde mi punto de vista, de los sectores más de derecha, de la ultraderecha en Estados Unidos, vinculados con una parte del gobierno”, expresó.
La presidenta cuestionó que acusaciones realizadas por autoridades extranjeras sean tomadas como verdades absolutas antes de que existan investigaciones concluidas en territorio nacional. En ese sentido, defendió el trabajo de las instituciones mexicanas y pidió confiar en los procedimientos legales que se encuentran en curso.
“La oposición ha querido decir que la presidenta quiere tapar a cualquier persona. Tan no es cierto que la propia Fiscalía abrió su carpeta de investigación”, sostuvo.
Como parte de sus argumentos, recordó las acciones emprendidas durante la administración de López Obrador contra grupos criminales y aseguró que cientos de integrantes de organizaciones delictivas fueron detenidos entre 2019 y 2024, varios de ellos posteriormente extraditados a Estados Unidos.
“Si hubiera habido una colusión, pues entonces, ¿por qué se les detiene?”, cuestionó.
La mandataria también rechazó las interpretaciones que surgieron tras la publicación de la carta de López Obrador, particularmente aquellas que sugieren que el ex presidente continúa tomando decisiones desde Palenque.
“Ahora también dicen que la presidenta no gobierna y que tuvo que salir desde Palenque el presidente López Obrador. No se puede ser más misógino que eso”, declaró.
Sheinbaum afirmó que quienes esperan una ruptura entre ambos liderazgos desconocen la historia política compartida que construyeron durante años dentro del movimiento que hoy gobierna el país.
“¿Qué quisieran los adversarios? Pues que nos separáramos, que hubiera una ruptura al interior de nuestro movimiento. Yo luché con López Obrador años, años, años. En campaña dije: ‘Que siga la transformación’. ¿Y luego llego aquí y digo: ‘No, López Obrador no’? Pues ¿cómo creen?”, expresó.
Al referirse al contenido de la carta, destacó particularmente el señalamiento realizado por López Obrador respecto al presidente estadounidense Donald Trump. Según explicó, coincide con la idea de que el mandatario republicano actual es distinto al que conoció el ex presidente mexicano durante su primer mandato.
“Lo más increíble es que dice: ‘No es lo mismo el presidente Trump que yo conocí al que veo ahora’”, comentó.
No obstante, aseguró que en las múltiples conversaciones telefónicas que ha sostenido con el mandatario estadounidense ha encontrado una relación respetuosa.
“Cada vez que hablamos por teléfono, y hemos hablado muchísimas veces, ha sido muy respetuoso”, dijo.
Durante su intervención también arremetió contra sectores empresariales, políticos y mediáticos que han cuestionado a su administración. Incluso afirmó que muchos de esos grupos mantienen posturas racistas, clasistas y alejadas de los intereses de la mayoría de la población.
“Tras leer la carta de AMLO”, señaló, queda claro que los ataques no obedecen a una preocupación genuina por el país, sino a diferencias de fondo con el proyecto político que representa la Cuarta Transformación.
La presidenta insistió en que la discusión actual rebasa las disputas partidistas y se relaciona con la capacidad del Estado mexicano para tomar decisiones sin interferencias externas.
“¿Quién gobierna en México? ¿Las instituciones extranjeras o las instituciones mexicanas?”, planteó.
En ese contexto recordó la reforma constitucional impulsada por su administración para fortalecer la defensa de la soberanía nacional y reiteró que México no debe permitir intervenciones extranjeras en asuntos internos, incluyendo procesos electorales o investigaciones realizadas sin la colaboración expresa del Estado mexicano.
“Lo que se está debatiendo ahora no es un asunto coyuntural, es un asunto de soberanía”, afirmó.
Antes de concluir su conferencia, Sheinbaum llamó a la población a analizar directamente el contenido del documento difundido por el exmandatario y reiteró que el debate sobre la soberanía tendrá implicaciones para las futuras generaciones.