COAHUILA.- El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados y presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal, denunció presuntas detenciones ilegales de diputados federales, militantes y simpatizantes de Morena durante el proceso electoral en Coahuila, al advertir que estos hechos podrían afectar el desarrollo democrático de la jornada para renovar el Congreso local.
A través de un pronunciamiento público, Monreal afirmó que entre el viernes y el sábado varios integrantes de Morena fueron privados de la libertad de manera arbitraria. El legislador sostuvo que estas acciones son graves porque, además de vulnerar derechos individuales, podrían representar un intento de alterar las condiciones de la elección. Por ello, exigió respeto a la legalidad, a los derechos de las personas involucradas y a la voluntad ciudadana expresada en las urnas.
Las declaraciones se producen después de que Morena denunciara la detención de alrededor de 20 militantes y simpatizantes de ese partido y del Partido del Trabajo en el municipio de Frontera. Según la dirigencia nacional morenista, estas personas habían señalado públicamente un inmueble donde presuntamente operaba un centro de compra de votos, y posteriormente fueron detenidas por autoridades estatales. El partido acusó que, en lugar de investigar las denuncias sobre posibles delitos electorales, se actuó contra quienes las hicieron públicas.
Por su parte, el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, rechazó que existieran focos rojos durante la jornada electoral y minimizó los señalamientos. Al ser cuestionado sobre las denuncias, aseguró que se trataba de “detallitos” y sostuvo que las corporaciones de seguridad mantienen presencia en todo el estado. También afirmó que algunas de las personas involucradas fueron señaladas por presuntamente alterar el orden público o acosar a particulares, aunque evitó dar más detalles y pidió que la Fiscalía General del Estado sea quien informe sobre los casos.
Mientras Morena anunció que presentará las denuncias correspondientes ante las autoridades electorales y ministeriales, el gobierno estatal mantiene la postura de que la elección se desarrolla en condiciones de tranquilidad. Las acusaciones cruzadas se suman a un proceso electoral marcado por señalamientos entre partidos sobre presuntas irregularidades y posibles intentos de influir en el voto ciudadano.