Los cortes de agua y los problemas de contaminación que afectan desde hace décadas a Guadalajara buscan llegar a su fin con un paquete de obras que contempla una inversión conjunta de alrededor de 25 mil millones de pesos entre el Gobierno de México y el estado de Jalisco.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que la Federación aportará 14 mil 500 millones de pesos, mientras que la administración estatal encabezada por Pablo Lemus destinará otros 10 mil 200 millones para fortalecer el abastecimiento y mejorar la calidad del agua en la zona metropolitana.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum destacó que el acuerdo permitirá realizar las obras sin recurrir a nuevos créditos para financiar el proyecto.
"La buena noticia es que la inversión conjunta va a evitar endeudamiento y va a permitir que se lleve a cabo esta obra tan importante para la segunda zona metropolitana más poblada del país", afirmó.
Uno de los principales objetivos será ampliar la capacidad de distribución mediante la construcción de los acueductos Chapala-Guadalajara y Calderón-San Gaspar, además de mejorar las instalaciones encargadas de potabilizar el agua.
De acuerdo con Efraín Morales, director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), los recursos federales se utilizarán para desarrollar dos acueductos que permitirán incrementar el suministro en mil 200 litros por segundo, volumen equivalente al abastecimiento de aproximadamente 500 mil personas.
Las obras comenzarían a principios de 2027 y su construcción tomaría alrededor de dos años. El proyecto también contempla ampliar la infraestructura hidráulica para mejorar el servicio durante las próximas tres décadas.
En paralelo, el Gobierno de Jalisco invertirá alrededor de 7 mil 500 millones de pesos en la renovación de la planta potabilizadora de Miravalle, que tiene aproximadamente 70 años de antigüedad y abastece a una parte importante de la población de Guadalajara.
Lemus informó que la primera etapa de rehabilitación busca entrar en funcionamiento en abril de 2027, mientras que el conjunto de los trabajos se desarrollará en distintas fases durante los siguientes dos años.
El gobernador aseguró que el financiamiento se cubrirá con recursos públicos y ajustes presupuestales, sin aumentar las tarifas que pagan los usuarios.
"No habrá deuda, no habrá privatización ni habrá incremento en las tarifas del agua para la Zona Metropolitana de Guadalajara", afirmó.
Sin embargo, mejorar la cantidad de agua disponible no será el único reto. Las autoridades también tendrán que atender la contaminación que afecta a canales y cuerpos de agua utilizados en el abastecimiento de la ciudad.
Una parte del suministro proviene del lago de Chapala y enfrenta riesgos por las descargas de aguas residuales domésticas e industriales. Además, las lluvias recientes provocaron inundaciones que rebasaron la capacidad de almacenamiento de aguas residuales y de algunas instalaciones industriales, lo que ocasionó que parte del agua contaminada llegara al canal de Las Pintas.
Para enfrentar este problema, los gobiernos federal y estatal trabajan en la construcción de colectores y en el saneamiento de canales y presas.
Sheinbaum informó que se han detectado alrededor de 150 descargas irregulares, de las cuales 80 ya fueron clausuradas. Las autoridades también buscan frenar nuevas descargas y aplicar sanciones a quienes contaminen las fuentes de abastecimiento.
Como parte de estas acciones, Lemus informó que también fue recuperada la planta potabilizadora número cuatro, ubicada en Toluquilla.
El proyecto se complementará con el aprovechamiento de la infraestructura de la presa El Zapotillo, construida durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Para supervisar el desarrollo de las obras y el uso de los recursos, el gobernador de Jalisco propuso crear una comisión de seguimiento que permita transparentar los avances del proyecto.
Lemus sostuvo que la coordinación entre ambos gobiernos permitirá atender rezagos que se han acumulado durante décadas en el sistema hidráulico de Guadalajara.