El mexicano logró imponerse en una pelea en la que conectó menos golpes que su rival, pero consiguió los impactos más efectivos, aprovechando el desgaste físico de Mbilli conforme avanzaron los asaltos.
Durante los primeros episodios, el franco-camerunés mostró un ritmo elevado y lanzó un importante volumen de golpes; sin embargo, no logró traducir esa actividad en impactos contundentes que marcaran una diferencia en las tarjetas.
Uno de los momentos más destacados ocurrió en el séptimo asalto, cuando Canelo conectó un uppercut que puso en aprietos a Mbilli y estuvo cerca de enviarlo a la lona.
Aunque el mexicano no logró repetir esa combinación con la misma contundencia en los episodios posteriores, mantuvo el control suficiente para conseguir la victoria de los jueces.
Con este resultado, Álvarez vuelve a colocarse como campeón supermediano del CMB y suma otra victoria en territorio saudí.
Además, esta presentación forma parte del acuerdo que el boxeador mantiene con Turki Alalshikh, mediante el cual todavía tendría pendiente una pelea más en Arabia Saudita.