A partir de este lunes, la política de Baja California entra, sin duda, en una fase distinta.
Durante los últimos meses meses llovieron las señales, los mensajes cifrados, las fotografías con doble sentido y las declaraciones medidas. Pero, cuando suena la campana, los ensayos terminan y la democracia inicia su movimiento.
Este lunes inicia formalmente el registro de aspirantes a la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación en Baja California. En los hechos, se trata del primer gran filtro de la sucesión de 2027.
Para todas y todos los aspirantes de MORENA y sus aliados, se trata de pagar los costos políticos reales de la competencia electoral. ¿Quién tiene más bonos y capacidad de respuesta? Pronto lo sabremos.
Los últimos días hubo una serie de movimientos relevantes. El diputado local Jorge Ramos dejó su curul para concentrarse en la contienda dentro del Partido Verde Ecologista; Ismael Burgueño hizo lo propio al separarse de la alcaldía de Tijuana, para buscar coordinar a la 4T en el estado. Las aspiraciones adquieren el rango de apuestas reales.
Incluso, Montserrat Caballero, polémica ex presidenta municipal de Tijuana, fue presentada como la propuesta única del Partido del Trabajo.
Mientras tanto, otros perfiles llegan con fortalezas distintas, cono reconocimiento público, estructura partidista, cercanía con grupos de decisión o presencia territorial. Cada uno entrará al proceso con activos diferentes, pero todos enfrentarán las reglas que ya fueron puestas en marcha.
Lo cierto es que el registro no define ganadores ni tampoco lo hacen las declaraciones o las movilizaciones de apoyo. Lo que comienza hoy es un proceso diseñado para reducir nombres, medir fortalezas y ordenar una competencia que definirá el futuro de Baja California.