Lunes 20 de julio de 2026
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Fortalecida

Fortalecida

Columna editorial de BCTneus

Mientras España jugaba al tiki taka de Guardiola y Argentina parecía un equipo de los campos Romero Manzo dirigido por el “Profe” Cruz, en el MetLife Stadium, de Nueva York, Claudia Sheinbaum tenía un lugar privilegiado en el encuentro político de la tarde.

Y es que mientras unos sufrían porque la Albiceleste no encontraba ni por dónde entrarle a España, arriba, en el palco de honor, se estaba jugando otro encuentro. Ahí estaba Claudia Sheinbaum, sentada junto a Donald Trump, Melania, el primer ministro canadiense Mark Carney, Gianni Infantino y los reyes de España, Felipe VI y Letizia.

La presidenta de México llegó por invitación directa de Trump, y ese detalle, aunque algunos quieran hacerlo pasar como una simple cortesía mundialista, pesa. En esos niveles nadie acomoda a nadie nomás porque sí.

Las fotografías que inundaron las redes sociales mostraron a la presidenta Sheinbaum muy platicadora, relajada y sonriente con el presidente estadounidense. Nada de conversación de compromiso ni sonrisa forzada para la cámara. Se les vio hablando con confianza durante varios momentos del encuentro, dejando la impresión de que, por lo menos en lo público, la relación pasa por un buen momento.

Y eso también manda otra señal: de parte del Orange POTUS no solamente hay estima, sino respeto hacia la presidenta mexicana. Porque el republicano podrá ser muchas cosas, pero no acostumbra regalar reflectores ni invitaciones de ese calibre a cualquiera.

De paso, también quedó retratada la buena relación con el rey Felipe VI, quien esa tarde tenía motivos de sobra para sonreír, porque España terminó levantando la Copa del Mundo. Ya terminado el partido, Sheinbaum felicitó a España por el campeonato, reconoció el desempeño de la Selección Mexicana y destacó que México, Estados Unidos y Canadá demostraron que, trabajando juntos, pueden organizar un Mundial de ese tamaño.

Hace poco más de un mes se hablaba de la majestuosa inauguración de este Mundial 2026 en el Estadio Ciudad de México, un evento que será recordado por los mexicanos durante mucho tiempo. Hoy, pese a que nuestra selección no llegó a los añorados cuartos de final, Sheinbaum fue una digna representante de México en la final.

Mostró músculo político sin necesidad de echarse un discurso kilométrico. Le bastó aparecer en el palco principal, conversar con Trump, saludar a los reyes de España y dejar que las fotografías hicieran el resto.


Elmo Renista
Elmo Renista Columnista

Columnista de BCTneus