Los 12 indicadores económicos expresados por la presidenta Claudia Sheinbaum son la respuesta clara a un contexto en el que hay fuerzas que buscan producir incertidumbre. En ese entorno, la presidenta responde con resultados en materia de inversión, empleo, incremento de programas sociales, estabilidad fiscal, crecimiento del salario mínimo y exportaciones.
Sheinbaum sentencia con "Estamos bien" sin un triunfalismo excesivo, sino con los estudios estadísticos en mano. Queda claro para quien ve la información que México avanza a pesar de la complejidad internacional, a pesar de que la velocidad de ese paso no sea la ideal.
Un ejemplo es el récord de Inversión Extranjera Directa, el desempleo de 2.5%, la fortaleza del peso, la reducción del déficit, el aumento en la recaudación y la balanza comercial positiva. En conjunto se construye la idea de estabilidad económica, a pesar de los ataques contantes de la oposición.
Sin embargo, el punto políticamente, y que más se vincula al idieario de la 4T, es la combinación que hay entre economía y bienestar.
En ese sentido, Sheinbaum no presenta el crecimiento como un beneficio exclusivo de los mercados, sino como parte de una ruta donde el salario mínimo, la reducción de la pobreza laboral y los programas sociales son piezas del mismo modelo.
Ésa es la diferencia con la oposición, no se presume solo de la confianza del sector empresarial, sino cómo ésat verdaderamente tiene un impacto en los bolsillos y el bienestar de las familias mexicanas.