Previamente, desde el Despacho Oval, el presidente Donald Trump anunció que habían destruido literalmente un barco cargado de drogas, aunque sin proporcionar detalles específicos sobre la operación.
Durante la conferencia con la prensa, afirmó: "hay muchos fármacos que entran a nuestro país desde hace mucho tiempo… salen en grandes cantidades de Venezuela… así que lo eliminamos (el barco)".
Estados Unidos había desplegado ya ocho buques militares con misiles y un submarino de propulsión nuclear en áreas del Caribe cercanas a las costas venezolanas, como parte de su estrategia para combatir el tráfico de drogas.
En respuesta, el presidente venezolano Nicolás Maduro advirtió que su país enfrenta lo que considera la "más grande amenaza que se haya visto” en América “en los últimos 100 años" y aseguró que estaría dispuesto a declararse "en armas" si fuera agredida.