WASHINGTON.— Estados Unidos suspendió temporalmente parte de las citas para tramitar visas en embajadas y consulados de todo el mundo mientras su personal recibe capacitación sobre nuevos criterios de evaluación migratoria, confirmó el Departamento de Estado.
La pausa comenzó a reflejarse en reprogramaciones y cancelaciones de entrevistas previamente agendadas. Solicitantes en distintos países, incluido México, han comenzado a recibir avisos en los que se les informa que sus citas serán modificadas y que posteriormente se les asignará una nueva fecha.
“Mientras trabajamos en acomodar esta formación a fondo, las citas de servicios de visado serán ajustadas”, explicó un portavoz del Departamento de Estado, sin precisar cuándo se normalizará completamente la atención.
La capacitación se aplica a nivel mundial y está relacionada con procedimientos destinados a revisar con mayor detalle si los solicitantes podrían convertirse en una carga para los recursos públicos de Estados Unidos.
De acuerdo con la dependencia, el objetivo es que los funcionarios consulares evalúen de manera uniforme si quienes reciben un visado podrían depender posteriormente de beneficios públicos estadounidenses.
“Cuando hay cambios en las citas para entrevistas de visados, las embajadas y consulados comunican cualquier cambio directamente a los solicitantes”, señaló el portavoz.
Medios estadounidenses han reportado que algunas entrevistas para visas de inmigrante previstas durante la última semana de agosto fueron canceladas o reprogramadas, aunque el Departamento de Estado no ha informado públicamente un calendario general para reanudar todos los servicios.
La pausa ocurre mientras el gobierno de Donald Trump endurece nuevamente distintos componentes de su política migratoria.
Revocaciones también entran en la agenda
En paralelo, el Departamento de Estado trabaja con el Departamento de Seguridad Nacional para identificar a personas que ingresaron a Estados Unidos con visas temporales de negocios o turismo y posteriormente solicitaron asilo.
“Estamos coordinando con el Departamento de Seguridad Nacional para identificar y revocar las visas de no inmigrante de extranjeros que han llegado a Estados Unidos alegando ser visitantes temporales, pero que luego solicitan asilo para quedarse aquí permanentemente”, indicó la dependencia.
El portavoz Tommy Pigott sostuvo además que obtener una visa temporal con la intención previa de permanecer en el país mediante una solicitud de asilo puede constituir fraude y convertirse en causal de revocación.
La Casa Blanca ha señalado que hasta 200 mil visas podrían eventualmente verse afectadas por esa revisión, lo que convertiría el proceso, de concretarse en esa magnitud, en una de las mayores acciones de cancelación de permisos migratorios realizadas por Estados Unidos.
Las medidas forman parte de una política más amplia impulsada durante el segundo mandato de Trump, que ha incluido mayores controles para solicitantes, revocaciones de permisos y restricciones adicionales para determinados perfiles migratorios.
Sin embargo, algunas de estas decisiones también han enfrentado obstáculos judiciales. Recientemente, un juez federal anuló una política que suspendía la expedición de visas de inmigrante para solicitantes de decenas de países al considerar que excedía las facultades legales del secretario de Estado, Marco Rubio.